Cataluña ha conseguido, por tercer año consecutivo, reducir la mortalidad por suicidio, según datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística. En 2025, se registraron 556 defunciones por suicidio o autolesión entre residentes en Cataluña, lo que representa una tasa estandarizada de 7,7 muertes por cada 100.000 habitantes. Esta tasa es un 17% inferior a la del año 2022, que alcanzó las 9,3 muertes por cada 100.000 habitantes.
Este descenso coincide con la implementación del primer Plan de prevención del suicidio de Cataluña 2021-2025 (PLAPRESC), que ha fortalecido la capacidad del país para prevenir y responder a las conductas suicidas. Durante este periodo, la Generalitat ha puesto en marcha más de 150 iniciativas en diversos ámbitos como el sanitario, educativo, social y comunitario. A pesar de esta tendencia positiva, el suicidio sigue siendo un grave problema de salud pública y una causa de muerte evitable, por lo que la prevención se mantiene como una prioridad para el Departamento de Salud, que está elaborando un segundo plan para 2026.
La tasa de mortalidad por suicidio ha disminuido de 9,27 muertes por cada 100.000 habitantes en 2022 a 7,68 en 2025, lo que representa una reducción aproximada del 17% en tres años. Sin embargo, las cifras revelan que el 75% de las defunciones en 2025 fueron hombres, con 413 suicidios, lo que indica que la mortalidad por suicidio entre hombres sigue siendo significativamente más alta que entre mujeres. Además, se ha observado un aumento en la demanda de ayuda, con un 17% más de personas atendidas por ideación suicida, lo que sugiere una mayor capacidad para identificar y tratar situaciones de riesgo de manera precoz.
