El presidente del Gobierno gallego, Alfonso Rueda, anunció hoy tras el Consejo de la Xunta la ampliación del Programa gallego de detección precoz de cáncer de cérvix. Este programa ahora se dirigirá a todas las mujeres gallegas con edades entre 30 y 65 años y también a aquellas de 25 a 29 años que no cuenten con un esquema de vacunación adecuado.
Rueda destacó que la Xunta continúa “impulsando los cribados como la mejor forma de prevenir enfermedades graves”, con el objetivo de llegar a “76.000 mujeres más desde ahora hasta el año 2030”. Esta modificación responde al acuerdo del Sistema Nacional de Salud para reducir la edad de la población diana con prueba primaria de VPH-AR a 30 años, abarcando anteriormente solo a mujeres de entre 35 y 65 años. Se espera que la inclusión gradual de 57.946 mujeres que cumplirán 30 años entre 2026 y 2030, así como cerca de 18.000 gallegas que cumplirán 25 años en ese mismo período, que carecen de vacunación adecuada, mejore las tasas de detección.
Además, se implementará un circuito único y se adoptará el test del virus del papiloma humano de alto riesgo (VPH-AR) como prueba primaria. Esto permitirá a todas las mujeres que participen en el cribado, sin importar su edad, realizarse esta prueba. A diferencia de otras comunidades autónomas que utilizan diferentes métodos según la edad y el perfil de vacunación, Galicia opta por un proceso unificado que garantizará mayor precisión en los resultados. Desde su inicio en 2019, el programa ha enviado más de 397.000 invitaciones, realizando 248.872 pruebas y detectando 105 cánceres, el 75,7% en estadio I, lo que permite un tratamiento temprano y efectivo.
