Un equipo multidisciplinar del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, ubicado en la Comunidad de Madrid, ha desarrollado un innovador protocolo clínico que ha mejorado significativamente la indicación y retirada de los filtros de vena cava inferior. Este avance ha permitido incrementar la calidad asistencial sin aumentar las complicaciones asociadas. La colaboración entre la Sección de Radiología Vascular e Intervencionista, la Unidad de Enfermedad Tromboembólica Venosa de Medicina Interna y la Sección de Hemostasia de Hematología y Hemoterapia ha sido clave en este proceso.
Los filtros de vena cava inferior son dispositivos que se implantan en la vena cava para interceptar coágulos procedentes de las piernas, evitando que estos alcancen los pulmones. Aunque son cruciales en situaciones específicas, su uso ha sido históricamente heterogéneo y con tasas de retirada bajas. Según Francisco Galeano, médico internista del centro, estos dispositivos están indicados principalmente en pacientes con trombosis venosa profunda o embolia pulmonar reciente que no pueden recibir tratamiento anticoagulante.
El nuevo protocolo establece criterios claros para la indicación, seguimiento y retirada de los filtros, incluyendo revisiones periódicas para evaluar su necesidad. Un análisis comparativo de 234 pacientes mostró mejoras significativas en la adecuación de la indicación de los filtros, que aumentó del 74,7% al 88,5%. Además, las tasas de retirada se incrementaron notablemente, alcanzando un 65,4% a los 90 días y un 73,1% a los 180 días. Este enfoque coordinado ha demostrado que es posible optimizar el manejo clínico de estos dispositivos, lo que contribuye a la seguridad del paciente.
