Virus Shamonda: qué es y cómo se transmite a humanos

Virus Shamonda en el ganado

Francia ha confirmado el primer caso humano conocido del virus Shamonda, un patógeno que hasta ahora se había detectado principalmente en animales, en un paciente ya fallecido que había estado hospitalizado en Lyon por una enfermedad grave y presentaba una inmunodepresión severa. Las autoridades francesas consideran que las complicaciones cerebrales que sufrió antes de morir probablemente estuvieran relacionadas con la infección, si bien las investigaciones continúan en curso.

De hecho, la hipótesis que manejan los investigadores es que el paciente pudo infectarse por la picadura de uno de estos insectos en el este de Francia, una zona en la que se había detectado circulación del virus en animales durante la primavera y el verano de 2026. La detección supone un cambio en el conocimiento de este virus, que circula en ganado bovino y se transmite principalmente a través de pequeños insectos picadores del género Culicoides.

Pese a este hallazgo, las autoridades sanitarias francesas han señalado que, con la información disponible, no se ha identificado un riesgo para la población general, y aseguran quelas investigaciones clínicas, biológicas y epidemiológicas siguen en marcha, con un enfoque que integra la salud humana, animal y ambiental.

¿Qué es el virus Shamoda y cómo se transmite?

El virus Shamonda (SHAV) pertenece al género Orthobunyavirus y al serogrupo Simbu, al que también pertenecen otros virus que afectan al ganado, como el de Schmallenberg y el de Akabane. Se detectó por primera vez en Nigeria a mediados de la década de 1960 y hasta 2026 se había notificado de forma esporádica en distintas regiones de África y en Japón. Durante el verano de este año se identificó por primera vez en Europa, donde se han registrado detecciones en explotaciones ganaderas de Suiza, Alemania, Francia y otros países.

Los investigadores han identificado variantes genéticamente diferenciadas del virus en Europa, si bien su expansión entre explotaciones bovinas ha motivado la vigilancia de las autoridades veterinarias y el desarrollo de estudios para caracterizar el patógeno y determinar sus efectos. El principal mecanismo de transmisión conocido es la picadura de insectos del género Culicoides, unos pequeños dípteros que actúan como vectores de distintos virus que afectan a los animales, si bien no existen evidencias de una transmisión directa significativa entre animales, aunque se ha descrito la posibilidad de transmisión de la madre al feto durante la gestación.

En el ganado bovino, uno de sus principales hospedadores, la infección puede provocar fiebre, diarrea, decaimiento y una disminución de la producción de leche. En algunos casos también se investigan posibles alteraciones reproductivas, como abortos y malformaciones fetales. En los animales adultos, la mayoría de los casos descritos parecen evolucionar favorablemente, aunque la infección puede tener consecuencias productivas importantes para las explotaciones.

La detección del virus en una persona no significa que los síntomas observados en los animales sean extrapolables a los humanos, por lo que el caso francés deberá estudiarse para determinar cómo se produjo la infección y qué papel desempeñó el virus en la evolución clínica del paciente.

La presencia del virus no se limita a Francia, ya que el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, laboratorio nacional de referencia, ha confirmado su detección en explotaciones de ganado bovino de España, donde los animales afectados han presentado síntomas similares a los descritos en otros países, entre ellos fiebre, diarrea y disminución de la producción de leche.