El conseller de Sanidad, Marciano Gómez, ha participado de manera telemática en el pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), donde ha calificado la reunión como “con más criterios de oportunidad política que gestora”. Esta afirmación surge a raíz de una legislatura que, según Gómez, ha sido “fallida”, ya que las reformas más significativas anunciadas por la ministra de Sanidad, Mónica García, no han logrado ser aprobadas debido a la disolución de las Cortes Generales y la convocatoria electoral.
Durante su intervención, el conseller subrayó que de los once plenos del CISNS celebrados en 2026, ocho fueron extraordinarios, lo que evidencia un uso excesivo de un mecanismo que debería reservarse para situaciones excepcionales. Gómez enfatizó que el CISNS debería ser un espacio para la planificación y el diálogo, en lugar de un medio para imponer decisiones apresuradas a las comunidades autónomas basadas en prioridades políticas del Ministerio.
En cuanto a los puntos discutidos, Gómez mostró su apoyo a iniciativas con “suficiente rigor técnico y consenso”, como la creación de nuevas unidades de referencia en el Hospital Universitario y Politécnico La Fe. También destacó la importancia de la aprobación de criterios de priorización de pacientes y la implementación de un registro único para la atención a aquellos que requieren protonterapia. Además, el conseller defendió la necesidad de continuar con la asignación de fondos destinados a la sanidad pública valenciana y solicitó un análisis más profundo sobre temas cruciales como las listas de espera y la interrupción voluntaria del embarazo.