Juan López-Belmonte Encina, actual presidente y consejero delegado de Laboratorios Rovi, será el encargado de liderar la presidencia de Farmaindustria durante los próximos dos años, sustituyendo así en el cargo a Fina Lladós, directora general de Amgen Iberia. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad CEU San Pablo, López-Belmonte se incorporó en 1994 a los Laboratorios Farmacéuticos Rovi, en 2001 fue nombrado director general y en 2007 asumió el cargo de consejero delegado, año en el que lideró la salida a Bolsa de la compañía.
López-Belmonte regresa a la presidencia de Farmaindustria seis años después de asumirla por primera vez, en octubre de 2020, en plena pandemia del coronavirus. Sin embargo, tal y como ha asegurado durante su discurso de investidura, actualmente se está ante un escenario internacional mucho más convulso, donde las tensiones geopolíticas y la necesidad de reforzar las capacidades científicas e industriales ha hecho del sector de la industria farmacéutica una prioridad estratégica para los países. “La pandemia nos enseñó que contar con capacidades científicas e industriales propias es una condición de la autonomía sanitaria fundamental. El medicamento ya no es solo una cuestión sanitaria, sino también económica, industrial y de seguridad”, ha comentado el nuevo preidente.
Asimismo, y de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre, desde Farmaindustria se va a pedir a los partidos políticos que la próxima legislatura sea la de la competitividad biomédica, para lo cual será necesario alcanzar un acuerdo que permita elevar en un punto del PIB la inversión pública en sanidad con el fin de converger con los países europeos más avanzados. Un esfuerzo que, a su juicio, permitiría reforzar las plantillas, la tecnología y las infraestructuras sanitarias, así como avanzar en la medición de resultados en salud y en generalizar fórmulas de financiación vinculadas al valor.
LÍDERES EN ENSAYOS CLÍNICOS PERO NO EN ACCESO A LAS INNOVACIONES
El nuevo presidente de Farmaindustria ha reclamado también una Estrategia Nacional de Acceso a la Innovación que sitúe a los pacientes españoles entre los primeros de Europa en el acceso a los nuevos medicamentos. La propuesta contempla financiar las innovaciones en menos de 180 días, establecer una vía rápida de 90 días para los tratamientos prioritarios y reducir prácticamente a cero las diferencias entre comunidades autónomas. “Si ya somos líderes en ensayos clínicos, podemos serlo también en acceso real: un paciente no puede esperar más por su medicamento innovador en una comunidad autónoma que en otra”, ha explicado.
Desde la patronal también se ha proponer consolidar el liderazgo español en ensayos clínicos, impulsar el uso secundario de los datos sanitarios y los centros de innovación digital, mejorar el marco para la inversión industrial y reforzar la seguridad del suministro mediante reservas y capacidades estratégicas. El objetivo planteado es movilizar hasta 21.500 millones de euros de inversión de la industria farmacéutica entre 2027 y 2030 y alcanzar los 81.000 empleos directos al final de ese periodo. “Detrás de estas propuestas hay una idea de fondo que llevamos años defendiendo y que seguiré defendiendo con la misma convicción: el medicamento no es un gasto, es una inversión. Una inversión en salud, en empleo cualificado, en exportaciones y en capacidad estratégica para el país”, ha comentado López-Belmonte.
El presidente ha recordado que España cuenta con fortalezas suficientes para aprovechar esta oportunidad: su liderazgo europeo en ensayos clínicos con nuevos medicamentos, una red de más de 180 plantas de producción y la Estrategia de la Industria Farmacéutica, la primera política sectorial de estas características desarrollada conjuntamente por varios ministerios y el sector. El reto, ha añadido, es que la Estrategia se traduzca cuanto antes en medidas concretas, porque “la competencia por atraer inversión se produce en tiempo real y no espera a los calendarios políticos”.







