Un reciente estudio realizado por el servicio de Otorrinolaringología del Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil en Canarias ha aportado nueva evidencia sobre el componente hereditario de la anquiloglosia, una afección que limita la movilidad de la lengua y puede dificultar la lactancia materna. La investigación analizó a 166 lactantes menores de cuatro meses, encontrando una base genética en esta anomalía congénita.
Durante un año, los investigadores examinaron a los recién nacidos que fueron sometidos a una frenotomía, un procedimiento ambulatorio para liberar el frenillo lingual. De los 3.359 niños nacidos en el hospital durante el periodo de estudio, el 4,94% necesitó esta intervención, un porcentaje que se encuentra por debajo de lo reportado en otras regiones de España y se alinea con estadísticas internacionales.
El estudio reveló que el 32,05% de los lactantes tratados tenía antecedentes familiares de anquiloglosia y que había un notable predominio en varones, con un 62,7% de los pacientes siendo del sexo masculino. Además, se presentó un protocolo de atención precoz que permitió realizar la intervención a una edad promedio de cinco días, logrando que el 54,2% de los pacientes continuaran con éxito la lactancia materna a los seis meses.






