El tratamiento de la obesidad vive desde hace unos años una revolución con la aparición de los agonistas del receptor GLP-1 que regulan el apetito y la glucosa en sangre, ayudando a reducir el peso. Aunque muchos de los tratamientos más conocidos se administran mediante inyecciones, las formulaciones orales también están ganando protagonismo, entre las cuales ahora destaca una nueva opción que, a diferencia de otros comprimidos, no requiere ayuno ni restricciones con las comidas.
Este es el caso de orforglipron, registrado por la compañía Eli Lilly con el nombre de Foundayo, cuya autorización de comercialización en la Unión Europea ha sido recomendada por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés). Se trata de un comprimido de administración diaria indicado para adultos con obesidad o sobrepeso que presenten al menos un problema de salud relacionado con el exceso de peso; así como para adultos con diabetes tipo 2 cuyos niveles de glucosa no estén bien controlados.
La recomendación de la EMA para el control del peso se basa en dos estudios con 4.740 adultos con obesidad o sobrepeso. Uno incluyó a personas sin diabetes tipo 2, pero con otro problema de salud relacionado con el peso, mientras que el segundo se realizó con adultos con diabetes tipo 2. Tras 72 semanas, los participantes tratados con Foundayo perdieron entre un 5% y un 11% de su peso corporal, según la dosis recibida, frente a una reducción de entre el 2% y el 2,5% en el grupo que recibió placebo. Además, en los estudios realizados con pacientes con diabetes tipo 2, el medicamento mostró una reducción de la hemoglobina glicosilada (HbA1c), un indicador del control de la glucosa en sangre, de entre 1,2 y 1,9 puntos porcentuales, en función de la dosis.
Foundayo solo se puede obtener con receta médica y se presenta en comprimidos de administración diaria. Puede tomarse a cualquier hora del día, con o sin alimentos. El tratamiento comienza con una dosis baja, que se aumenta gradualmente en función de la respuesta del paciente y de su tolerancia. Su uso debe acompañarse de una alimentación saludable y actividad física.
La posibilidad de tomar un medicamento por vía oral puede resultar más cómoda para quienes prefieren evitar las agujas o tienen dificultades para seguir pautas de administración más restrictivas. Sin embargo, esta ventaja práctica no significa necesariamente que los pacientes vayan a mantener el tratamiento durante más tiempo ni que consigan una mayor pérdida de peso. Los efectos adversos también pueden influir en la continuidad del tratamiento.
En los ensayos de Foundayo, los efectos secundarios más frecuentes fueron las náuseas, los vómitos y la diarrea. Estos síntomas aparecieron con mayor frecuencia durante el aumento progresivo de la dosis, aunque tendieron a disminuir con el tiempo. La recomendación europea constituye un paso previo a la autorización definitiva por parte de la Comisión Europea, por lo que todavía no se sabe cuándo estará disponible para su prescripción habitual en España.





