El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, visitó esta mañana la Unidad de Conductas Adictivas de Vilagarcía de Arousa, donde resaltó el trabajo y compromiso de los 10 profesionales que la integran, quienes atendieron a 507 pacientes durante el año pasado.
Durante su visita al centro, Gómez Caamaño estuvo acompañado por José Flores, gerente del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés, y Almudena Díaz, subdirectora de Atención a la Salud Mental del Servizo Galego de Saúde. El conselleiro destacó el “trabajo ejemplar” que realizan estos profesionales, brindando “acompañamiento y atención especializada” a quienes más lo necesitan.
Esta Unidad de Conductas Adictivas da cobertura a una población de cerca de 87.000 personas de los municipios de Catoira, Caldas de Reis, Portas, Meis, Cambados, Vilagarcía y A Illa de Arousa. Según Gómez Caamaño, se trata de un dispositivo ambulatorio “integral” que combina atención clínica, intervención psicosocial y una unidad de día con un completo programa terapéutico-educativo que incluye talleres, deporte y estimulación cognitiva.
Desde el 1 de enero, esta unidad se integró en el Servizo Galego de Saúde, un proceso administrativo complejo que, según el conselleiro, está dando sus frutos al ofrecer un modelo asistencial más global y coordinado. Para fortalecer esta labor, los presupuestos de la Xunta para 2026 reservan más de 4,8 millones de euros para financiar las Unidades de Conductas Adictivas, además de los 8 millones destinados a convenios con entidades privadas y ayudas para programas de lucha contra las adicciones, con el objetivo de mejorar la calidad asistencial de más de 7.400 pacientes atendidos en 2025.





