Las pandemias, ciberataques, apagones, episodios climáticos extremos y problemas de suministro pueden afectar el funcionamiento habitual de los servicios sanitarios. Para reforzar la capacidad de los hospitales de anticiparse a estas situaciones y mantener la continuidad asistencial, el Departamento de Salud de Cataluña, a través del Servicio Catalán de Salud (CatSalut), ha participado en el desarrollo de RESIL-Card, una herramienta europea de autoevaluación centrada en los circuitos de atención cardiovascular.
Esta herramienta permite a los equipos hospitalarios analizar el grado de preparación de sus circuitos, identificar los puntos fuertes y las áreas de mejora, así como definir acciones concretas para responder ante una crisis. La iniciativa recoge los aprendizajes de la pandemia de COVID-19 y de otras situaciones que pueden afectar la prestación asistencial. Su objetivo es reforzar la capacidad de los hospitales para adaptarse a escenarios imprevistos y mantener la atención a las personas con enfermedades cardiovasculares.
RESIL-Card evalúa seis ámbitos clave: los profesionales, la prestación de la atención, la comunicación y cooperación, la gobernanza y confianza, la recogida y uso de datos, y la disponibilidad de dispositivos y productos sanitarios. A través de un cuestionario, los centros obtienen un mapa visual de los resultados que les permite priorizar un plan de acción. La evaluación puede repetirse periódicamente para hacer seguimiento de las medidas implementadas y comprobar los avances alcanzados.





