Con la llegada del buen tiempo, las actividades de ocio relacionadas con el agua se incrementan, lo que también conlleva ciertos riesgos que se pueden prevenir. Con motivo del Día Mundial de Prevención de Ahogamientos, el Gobierno ha hecho un llamado a la población para adoptar medidas de seguridad y disfrutar del agua de forma segura durante los meses de verano. Desde el 15 de junio, se han registrado 13 muertes por ahogamiento en playas, 8 en piscinas y 3 en aguas interiores.
La prevención es la herramienta más eficaz para evitar ahogamientos y otros accidentes relacionados con el baño. Se recomienda nadar en compañía y elegir siempre zonas de baño que cuenten con servicio de vigilancia. Es fundamental respetar la señalización y las indicaciones de los socorristas, como no entrar al agua cuando ondea la bandera roja, que indica un riesgo elevado para la seguridad de los bañistas. Además, se aconseja evitar el consumo de alcohol antes y durante las actividades acuáticas, ya que este disminuye la capacidad de reacción y aumenta el riesgo de accidentes.
La seguridad de los niños es una prioridad, y la supervisión continua por parte de un adulto es una de las medidas más efectivas para prevenir ahogamientos. Esta vigilancia debe ser exclusiva, sin distracciones como el uso del teléfono móvil. Se recomienda que los más pequeños estén siempre al alcance de la mano de un adulto, mientras que los mayores deben estar dentro del campo visual del supervisor. Aprender a nadar desde una edad temprana y fomentar conductas seguras en el agua son esenciales para reducir el riesgo de ahogamiento.





