La Dirección General de Salud Pública ha dado por cerrado el brote de sarampión notificado en junio en Tenerife, que afectó a un total de cinco personas en la isla. El caso índice corresponde a un menor de cuatro años procedente del Reino Unido que estuvo de vacaciones en Tenerife. Afortunadamente, todas las personas contagiadas cursaron la enfermedad sin complicaciones significativas, aunque dos de ellas requirieron ingreso hospitalario.
Desde el Servicio Canario de la Salud (SCS) se recuerda la importancia de la vacunación, recomendando que se administren las dos dosis de la vacuna contra el sarampión a los doce meses y a los tres años. Esta es la mejor herramienta para evitar la transmisión de la enfermedad, ya que el virus es altamente contagioso y se propaga a través del aire o por contacto directo con las secreciones de personas infectadas.
El brote se inició por el contagio del menor británico, y entre los casos asociados se encuentran un trabajador del hotel donde se hospedó, profesionales de un centro hospitalario y un lactante familiar de otros afectados. De las cuatro personas adultas, tres no estaban vacunadas, lo que resalta la necesidad de revisar el estado de vacunación, sobre todo en aquellos nacidos después de 1978. La Dirección General de Salud Pública hace un llamado a la población para asegurar que los niños y adultos estén correctamente inmunizados, ya que el sarampión es una enfermedad prevenible mediante la vacunación.






