El Departamento de Salud de Cataluña ha presentado hoy una herramienta pionera que permitirá monitorizar la morbimortalidad atribuible a la calor. Esta iniciativa forma parte del Plan Operativo para prevenir los efectos de la calor sobre la salud (POCS) y se basa en nuevos indicadores extraídos de diagnósticos clínicos relacionados con episodios de altas temperaturas, los cuales serán registrados en el sistema de salud de Cataluña. La información se actualizará semanalmente y estará disponible en la web del Sistema de Información para la Vigilancia de Infecciones en Cataluña (SIVIC).
La innovadora herramienta recopilará casos registrados en atención primaria, servicios de urgencias y hospitales mediante indicadores codificados que agruparán efectos como deshidratación, golpes de calor y síncopes. Además, se complementará con datos meteorológicos diarios de temperatura mínima y máxima, facilitados por la Xarxa d’Estacions Meteorològiques Automàtiques (XEMA), gestionada por el Servicio Meteorológico de Cataluña (SMC). Jacobo Mendioroz, subdirector general de Vigilancia y Respuesta a Emergencias de Salud Pública, destacó el avance significativo que representa esta herramienta al permitir identificar con mayor precisión la relación de causalidad entre la calor y sus efectos sobre la salud.
Durante el periodo de alerta por calor intenso, que comenzó el 5 de julio, el Servicio de Emergencias Médicas (SEM) ha atendido a 230 personas con afectaciones relacionadas con la calor, de las cuales el 58% requirió el envío de una ambulancia a un centro sanitario. En respuesta a esta situación, el POCS contará con un presupuesto de 10,35 millones de euros destinado a reforzar la atención primaria y adaptar los recursos sanitarios para hacer frente a las demandas específicas del periodo estival, garantizando así una respuesta eficaz ante las necesidades urgentes de la población.





