La Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria se ha convertido en la primera en España en recibir la Certificación de Buenas Prácticas de Humanización en Lesión Medular, otorgada por el Proyecto HU-CI y AENOR. Este reconocimiento, que se entregó en un acto presidido por la consejera de Sanidad, Esther Monzón, y el director gerente del Complejo Hospitalario, José Blanco, destaca el esfuerzo de los profesionales de la unidad por mejorar la atención a pacientes y familiares en un proceso tan complejo como es la lesión medular.
La certificación se ha logrado gracias a la implementación de un manual de buenas prácticas que abarca aspectos fundamentales como el bienestar del paciente, la comunicación efectiva y la planificación de la alta médica. Según Monzón, este reconocimiento es el resultado de un trabajo integral que no solo se centra en el bienestar del paciente, sino también en la organización del trabajo en equipos multidisciplinares. José Blanco también subrayó la labor excepcional de los profesionales de la unidad a lo largo de más de 25 años.
Este avance ha sido posible gracias a la colaboración de una amplia gama de profesionales, incluyendo médicos, enfermeras, psicólogos y terapeutas. Además, la unidad ha incorporado tecnología de vanguardia, como un exoesqueleto y gafas de realidad virtual, que permiten mejorar la calidad de vida de los pacientes. Con un total de 1.250 pacientes atendidos desde su apertura en 2000, la unidad se enfrenta a un creciente número de lesiones medulares, mayormente debido a caídas en personas mayores de 60 años, lo que resalta la importancia de seguir innovando y adaptando los servicios ofrecidos.





