El Govern de les Illes Balears ha comenzado a implementar una historia clínica electrónica compartida para los usuarios de residencias, tanto públicas como privadas, en la comunidad. Este sistema permitirá que la información clínica de los residentes sea accesible para el personal del Servicio de Salud y los profesionales de los centros residenciales. La consellera de Salud, Manuela García, y el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, presentaron esta iniciativa en la residencia Oms de Palma, donde ya se está llevando a cabo el proyecto.
Durante la presentación, se destacó la importancia de que todos los profesionales que atienden a una persona dependiente cuenten con una visión unificada y actualizada de su evolución sanitaria y social. Esto no solo facilitará la atención y el cuidado de los residentes, sino que también permitirá una mejor toma de decisiones al acceder a datos como las valoraciones clínicas diarias y los planes de cuidados, que serán visibles tanto para el personal del Servicio de Salud como para el de las residencias.
Para lograr esta integración, se ha unificado el sistema de información clínica de ambos ámbitos, permitiendo que los datos de los pacientes de las residencias se incorporen y se transmitan a través de NEXA, una plataforma de interoperabilidad. Actualmente, 21 residencias cumplen con los requisitos de conectividad, beneficiando a 1.393 personas dependientes, y se prevé que en total 43 centros de la red pública de atención a la dependencia de las Islas Baleares, que suman 3.567 plazas, se integren en este sistema. Este proyecto, denominado IoREs, tiene un presupuesto de 1.573.579 € y busca transformar el modelo de atención social y sanitaria en una respuesta integrada, mejorando la coordinación y la eficacia en la atención.





