El Servicio Vasco de Salud, Osakidetza, cuenta actualmente con 405 plazas de enfermería especializada en salud mental, distribuidas en 116 en Álava, 67 en Gipuzkoa y 222 en Bizkaia. Esta cifra representa un incremento del 24,6% en comparación con hace cinco años. Las enfermeras y enfermeros desempeñan un papel fundamental tanto en el ámbito comunitario, a través de centros de salud mental, como en el ámbito hospitalario, donde su labor es clave para la atención de personas con sufrimiento psíquico.
Con motivo del Día Internacional de la Enfermería de Salud Mental, que se celebra el 1 de septiembre, Osakidetza ha destacado la importancia de estos profesionales en la humanización de la atención. En un contexto donde los desafíos en salud mental se han intensificado, la enfermería se ha consolidado como un pilar esencial, actuando como agentes de cambio y promoviendo la dignidad, autonomía y bienestar integral de las personas afectadas y sus familias.
Las funciones de la enfermería en salud mental son amplias y multidimensionales. En el ámbito comunitario, facilitan la continuidad de cuidados y la prevención de recaídas, mientras que en el hospitalario ofrecen cuidados intensivos y apoyo emocional. Además, su trabajo en entornos educativos y laborales contribuye a la detección precoz de problemas de salud mental y a la promoción del bienestar emocional, garantizando que cada paciente reciba una atención centrada en sus necesidades y contexto vital.







