Un equipo de investigación de la Universidad de Zúrich y el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha hecho un hallazgo significativo sobre la división celular, un proceso vital para la vida. Publicado en la revista Nature, el estudio revela un mecanismo fundamental que las células emplean para proteger su información genética durante la duplicación.
La clave de este proceso radica en la proteína conocida como cohesina, que actúa como un anclaje o «cuerda de seguridad». Esta proteína no solo mantiene unidas las copias de los cromosomas generados antes de la división, sino que también asegura que el ADN recién copiado se pliegue correctamente dentro de cada nueva célula. El ADN, que se extiende varios metros, debe ser doblado adecuadamente para encajar en el diminuto núcleo celular, y cualquier error en este plegado puede afectar el funcionamiento celular.
Además, el estudio destaca que la cohesina juega un papel crítico en la protección del genoma durante la duplicación. Cuando la maquinaria celular que copia el ADN se encuentra con obstáculos o estrés, la cohesina se moviliza para estabilizar la zona afectada y prevenir la ruptura del ADN o la aparición de mutaciones. Este descubrimiento tiene importantes implicaciones en la oncología de precisión, ya que muchos tratamientos actuales se basan en causar estrés replicativo para eliminar células cancerosas. Comprender cómo actúa la cohesina podría permitir el diseño de terapias más efectivas y menos tóxicas.







