Con motivo del Día Mundial de la enfermedad de Alzheimer, el Departamento de Salud destaca la importancia de incorporar la perspectiva de sexo y género en la prevención, detección y atención de esta enfermedad. Esta inclusión es fundamental para avanzar hacia una asistencia más equitativa y adaptada a las necesidades de las personas afectadas. Los sesgos de sexo, género y edad pueden retrasar el diagnóstico en algunas mujeres, ya que los primeros síntomas a menudo son normalizados como parte del envejecimiento o erróneamente atribuidos a la ansiedad o la depresión.
A nivel mundial, se estima que cada año se producen cerca de 10 millones de nuevos casos de demencia, siendo la enfermedad de Alzheimer la causa más frecuente, representando entre el 60% y el 70% de los casos. En Cataluña, las mujeres representan la mayoría de los diagnósticos de Alzheimer. Según datos del Servicio Catalán de la Salud, en 2025 había 51.335 personas diagnosticadas, de las cuales 36.402 eran mujeres y 14.933 hombres. La mediana de edad de los casos diagnosticados era de 85 años para las mujeres y de 82 años para los hombres.
La diferencia en la cantidad de diagnósticos no solo se debe a una mayor esperanza de vida entre las mujeres, sino que también influyen factores biológicos y desigualdades sociales acumuladas a lo largo de la vida. La incorporación de la perspectiva de sexo y género es esencial para entender mejor la enfermedad y mejorar la calidad de la atención. Las mujeres que presentan problemas de memoria pueden ver sus síntomas normalizados por el envejecimiento, lo que retrasa el diagnóstico. Por ello, es crucial prestar atención a las quejas cognitivas y evitar interpretaciones basadas en estereotipos de género o en la edad.






