El envejecimiento de la población y el aumento de las enfermedades crónicas obligan a replantear las prioridades del sistema sanitario español, con una mayor apuesta por la prevención, el seguimiento de los pacientes y la coordinación entre profesionales, según han asegurado los representantes de ocho consejos generales de las profesiones sanitarias durante el congreso CONECTA.M.A., organizado por la Mutua de los Profesionales Sanitarios.
El presidente del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, Jesús Aguilar, ha puesto el foco en la dimensión de la cronicidad en España, donde, según los datos que ha expuesto durante el encuentro, el 54 por ciento de la población mayor de 15 años tiene alguna enfermedad crónica. Ante esta realidad, ha defendido que el sistema debe avanzar hacia un modelo que no se limite a tratar las patologías una vez que aparecen, sino que actúe también sobre su prevención. Aguilar considera que existe un desequilibrio entre la capacidad asistencial para tratar las enfermedades y los esfuerzos destinados a evitar su aparición o frenar su evolución, una cuestión especialmente relevante en una sociedad cada vez más envejecida y con una demanda creciente de atención sanitaria.
La necesidad de adaptar la asistencia a este nuevo escenario también ha sido señalada por el presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya, quien ha advertido de que el envejecimiento y el incremento de las enfermedades crónicas marcarán buena parte de los desafíos sanitarios de la próxima década. Además, ha apuntado al deterioro del rendimiento del sistema en los últimos años y a la falta de profesionales como algunos de los factores que dificultan su capacidad de respuesta. La combinación de una mayor demanda asistencial y unos recursos humanos insuficientes plantea dificultades para mantener la calidad de la atención y garantizar un seguimiento adecuado de los pacientes con necesidades complejas.
Por su parte, el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, Tomás Cobo, ha defendido que la prevención debe ocupar un lugar más destacado en la organización sanitaria. A su juicio, el modelo actual, tradicionalmente orientado a resolver episodios de enfermedad aguda, necesita reforzar su capacidad para responder a los problemas asociados a la cronicidad y al envejecimiento.
En este contexto, Cobo ha atribuido a la Medicina Familiar y Comunitaria un papel fundamental en la coordinación de las actuaciones preventivas y de salud pública, al tratarse de una especialidad con capacidad para realizar un seguimiento continuado de los pacientes y detectar sus necesidades antes de que se agraven. El objetivo, ha señalado, no pasa por sustituir el sistema vigente, sino por fortalecer sus recursos y mejorar su funcionamiento. El presidente de los médicos también ha expresado su preocupación porque las limitaciones asistenciales puedan reducir el acceso de parte de la población a una atención personal, frente a alternativas más baratas y sencillas, como la inteligencia artificial.
Una historia clínica compartida para mejorar la atención
La coordinación entre profesionales y la disponibilidad de información clínica completa han centrado otra parte del debate. En este sentido, el presidente del Consejo General de Dentistas, Óscar Castro, ha defendido la implantación de una historia clínica única e integrada en todo el territorio nacional ya que las dificultades para consultar los antecedentes de un paciente cuando recibe atención fuera de su comunidad autónoma pueden favorecer la duplicación de tratamientos o dificultar la toma de decisiones clínicas.
La digitalización de la información, sin embargo, requiere también sistemas que permitan registrar y gestionar los datos de forma útil para la práctica asistencial. Por ello, Aguilar ha recordado que la documentación clínica resulta imprescindible para fundamentar las decisiones sanitarias, aunque ha señalado que los procedimientos administrativos deben organizarse de manera que resten el menor tiempo posible a los profesionales.
Esta misma preocupación ha sido compartida por el presidente del Consejo General de Colegios de la Profesión Veterinaria, Gonzalo Moreno, quien ha defendido que las administraciones faciliten la gestión de la información para evitar que la carga burocrática interfiera en el trabajo asistencial. Finalmente, el presidente del Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas, Andrés Gené, ha cuestionado la falta de uniformidad en la gestión sanitaria entre territorios y ha reclamado que las decisiones políticas tengan más en cuenta el conocimiento y las aportaciones de los consejos generales y los colegios profesionales.
Las intervenciones de los representantes sanitarios han puesto de relieve varios desafíos relacionados entre sí: anticiparse a la enfermedad, reforzar la Atención Primaria, disponer de profesionales suficientes y mejorar el intercambio de información clínica. La capacidad del sistema para responder al envejecimiento de la población dependerá, en buena medida, de cómo se aborden estas necesidades sin perder de vista la calidad asistencial y el acceso de los pacientes a una atención personalizada.








