Dos biomarcadores permiten identificar a pacientes con cáncer de mama metastásico y peor pronóstico

Laboratorio médico

Dos biomarcadores en sangre podrían ayudar a identificar a las pacientes con cáncer de mama metastásico que tienen un mayor riesgo de progresión y una supervivencia más corta, según un análisis llevado a cabo por el Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama, y que ha sido presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO 2026), celebrado en Madrid del 23 al 27 de octubre.

El estudio ha evaluado el ADN tumoral circulante (ctDNA), que permite detectar en sangre alteraciones genéticas procedentes del tumor, y la actividad de la timidina quinasa (TKa), un indicador relacionado con la proliferación celular. El análisis de 903 muestras de 187 pacientes con cáncer de mama metastásico con receptores hormonales positivos y HER2 negativo (RH+/HER2-) ha mostrado que un mayor número de mutaciones en el ctDNA y una actividad elevada de la TKa al inicio del tratamiento se asocian, de forma independiente, con un peor pronóstico.

La combinación de ambos biomarcadores permitió identificar un grupo de alto riesgo que representa el 7% de las pacientes analizadas y que presenta una mayor probabilidad de progresión durante el primer año. En estas pacientes, la mediana de supervivencia global fue de 33,3 meses, frente a los 69,9 meses registrados en el resto. El análisis también detectó un aumento de las mutaciones en los genes ESR1 y TP53 cuando la enfermedad progresó, lo que aporta información sobre los cambios moleculares relacionados con la resistencia al tratamiento.

Los resultados apuntan al potencial de estos biomarcadores circulantes para mejorar la evaluación del riesgo y avanzar hacia tratamientos más personalizados. No obstante, será necesario seguir investigando para determinar cómo pueden incorporarse a la práctica clínica y ayudar a orientar las decisiones terapéuticas.