El Hospital Universitario Insular de Gran Canaria ha incorporado un innovador lector ocular en su servicio de Rehabilitación y Medicina Física, con el objetivo de mejorar la comunicación de pacientes con discapacidades motrices severas, como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o parálisis. Esta tecnología, que ha requerido una inversión de 8,4 millones de euros, ha sido financiada por la Unión Europea, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
El sistema de comunicación aumentativa y alternativa permite a los pacientes controlar dispositivos como ordenadores o tabletas mediante el seguimiento ocular. Utilizando un ratón específico, los pacientes pueden seleccionar letras, palabras, pictogramas o frases configuradas previamente, facilitando así la expresión de necesidades, emociones y decisiones, incluso cuando la capacidad de hablar se encuentra severamente afectada.
Además de mejorar la comunicación, esta tecnología permite a los usuarios realizar llamadas, acceder a internet y controlar ciertos elementos del entorno, lo que contribuye a preservar su autonomía y calidad de vida. La implementación temprana de este sistema favorece la adaptación y el aprendizaje antes de que la enfermedad limite gravemente sus capacidades motoras, reduciendo la frustración comunicativa y facilitando la interacción con familiares y profesionales sanitarios.





