El Dr. Valentín Fuster, director general del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC), director médico del Hospital Monte Sinaí y presidente del Fuster Heart Hospital, ha asegurado que la prevención cardiovascular puede ayudar a frenar el deterioro cognitivo. «Cuando protegemos las arterias, la presión arterial, el colesterol y el metabolismo, no solo reducimos el riesgo de infarto o de ictus: ayudamos a preservar memoria, capacidad de decisión, independencia y la posibilidad de seguir vinculados a los demás», ha comentado tras recibir la medalla de Maestro de la XIV Lección Magistral Andrés Laguna, un reconocimiento de la Universidad de Alcalá y la Fundación Lilly, ha señalado que «»
Por ello, el prestigioso cardiólogo ha instado a que la prevención cardiovascular y la salud cerebral caminen juntas en la medida en la que ambos están estrechamente unidas por la misma red vascular y los mismos factores de riesgo modificables. «Es necesario enfrentarse a varios desafíos para proteger no solo cuánto vivimos, sino cómo vivimos esos años: educar pronto, reconocer la enfermedad silenciosa cuando todavía puede modificarse y cuidar los factores de riesgo durante toda la vida. Hay que superar las campañas aisladas y adoptar un modelo preventivo continuado que acompañe a la persona durante todo su ciclo vital», ha recalcado en su intervención.
Ahora bien, Fuster también ha advertido de que el deterioro no comienza cuando se realiza un diagnóstico, sino que empieza mucho antes cuando se origina una larga interacción entre los genes, el entorno, las conductas, el metabolismo y los vasos. Por ello, ha subrayado la importancia de anticiparse a la enfermedad cardiovascular durante la edad adulta, incluso cuando todavía no existen síntomas, dado que el objetivo es determinar si intervenir antes de que la enfermedad se consolide permite reducir sus consecuencias futuras.







