La implementación del Código Infarto y el avance en las redes de intervención coronaria percutánea (ICP) han revolucionado la atención al infarto agudo de miocardio en España. Sin embargo, un estudio presentado en el Congreso SEC26 de la Salud Cardiovascular, organizado por la Sociedad Española de Cardiología del 29 al 31 de octubre en Sevilla, revela que aún existen retrasos significativos en el acceso urgente a la apertura de la arteria coronaria mediante cateterismo (angioplastia primaria). Este procedimiento es crucial para restablecer el flujo sanguíneo en los pacientes con infarto.
Los datos analizados demuestran una notable mejoría en el pronóstico del infarto en España en las últimas décadas, con reducciones en la mortalidad de entre el 30 y el 40% en algunas poblaciones estudiadas. Según el Dr. Víctor A. Jiménez, cardiólogo intervencionista del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, estos avances son resultado de la mejora en la prevención cardiovascular, el tratamiento de factores de riesgo y la optimización de los tratamientos farmacológicos durante y después del infarto. Sin embargo, el problema persiste, especialmente en pacientes mayores y en situaciones donde se producen retrasos significativos en la reperfusión.
El estudio revela que el tiempo promedio desde el primer contacto médico hasta la reperfusión es de aproximadamente 80 minutos para aquellos que acceden directamente a un centro con capacidad de cateterismo, mientras que puede superar los 140 minutos si es necesario trasladar al paciente entre hospitales. El Dr. Jiménez subraya que uno de los principales retos en los próximos años es reducir las diferencias en la atención según el lugar donde se atienda inicialmente al paciente y optimizar los circuitos de traslado. Además, se ha observado que las mujeres experimentan mayores retrasos en el acceso a atención médica, lo que resalta la urgencia de mejorar el reconocimiento de los síntomas y facilitar el acceso a emergencias.








